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miércoles 15 de junio de 2011

AL SON DE....TONY CAMARGO (PARTE 1)

HOY EN TU REVISTA "RITMOS DEL CARIBE MÉXICO"...


AL SON DE … TONY CAMARGO.

 
“RITMOS DEL CARIBE”, rinde un humilde pero muy sentido homenaje a uno de los “GRANDES CANTANTES DE SON EN MÉXICO”. Una enciclopedia viviente, que con sus 85 años a cuestas, aún hace las delicias del público en los entarimados, aunque ahora en su actual residencia en Mérida Yucatán, me refiero al maestro TONY CAMARGO.
Que sea de su agrado esta la primera de dos partes de “AL SON DE ….TONY CAMARGO”
PARTE 1

“LA NOSTALGIA TRANSFORMADA EN PRESENTE,
SE CONVIERTE EN FÓRMULA MÁGICA
QUE ENCIENDE FUEGOS DE NUEVOS BRÍOS
ENTRE LAS CENIZAS QUE SE CREÍAN APAGADAS TOTALMENTE”



INFANCIA Y ADOLECENCIA

Oriundo de Guadalajara Jalisco, México,  Antonio Camargo Carrasco, nace el primero de junio de 1926, en el sector de la Rosa Morada [Barrio de San Juan de Dios]. Hijo de Manuel Camargo Ríos y de Guadalupe Carrasco Aceves.
 Desde pequeño Antonio ya traía en sus venas la sangre artista, ya que sus padres también fueron cantantes y trabajaban en una carpa, con lo cual toda la familia estaba involucrada en el arte.

A la edad de dos años la familia se muda al Distrito Federal, a la colonia Santa  María La Rivera, donde Tony vive su infancia y su adolescencia en medio del ambiente de cine y teatro [ya que su padre era el encargado del Rivoli], hasta catapultarse a ser uno de los grandes cantantes de Son de todos los tiempos.

El niño, Tony Camargo, daba vuelo a su imaginación entre las butacas del cine y se veía en el escenario rodeado de las bailarinas, cantando los números de moda; al centro del foro podía escuchar los aplausos del respetable. Era el inicio de sus sueños de infancia. 

Al darse cuenta sus padres de su talento,  tratan de integrarlo a un trío pero sin éxito, ya que Tony desconocía las armonías de la guitarra y tampoco podía hacer voces, fundamental para este tipo de interpretación. Sin perder la esperanza y tratando que empezara una carrera como solista, sus padres lo escogían para amenizar las fiestas familiares.

                                                                                       INICIOS                                                                      
Decía Camargo:
                                                                               
“En las pachangas, santos y cumpleaños, me ponían a cantar, pero yo soy muy penoso –hasta la fecha-, y me daba mucho miedo la gente; lo que molestaba mucho a mi padre, así que me daba un coscorrón y me mandaba al centro… ahí llorando a cantar… interpretaba cosas de aquellos tiempos como las canciones de Tata Nacho, otras de Gonzalo Curiel, de Pardavé, en fin, gente que hacía música de oro”.

“Empecé a oir discos de Daniel Santos, de Orlando Guerra Cascarita y Miguel Valdés, y me gustó como proyectaban su estilo, su forma y su tesitura. Pero fue el señor David Ferruzca quien me metió al ambiente tropical. Allá por 1943.”

Otro integrante de aquel trío fallido era David Ferruza, vecino también de la Colonia Santa María La Rivera:

“Él me dio la primera oportunidad, se salió del trío y formó un conjunto musical, entonces nos fuimos a trabajar a un lugar que se llamaba La Conga –situado en República de Cuba y Aquiles Serdán-, tocábamos desde las 9 de la noche hasta las cinco de la mañana”.

TRAYECTORIA


Un hombre que a través de los años, ha pisado y compartido escenarios con diversos cantantes y agrupaciones del género como: Benny Moré,  Dámaso “Pérez Prado”, Son Clave de Oro, Los Diablos de Trópico, Luis Ángel Silva “Melón” , Carlos Daniel Navarro “Lobo”, Orquesta de Ángel Cu,   Fernando Fernández, Kiko Mendivé, La Orquesta de Chucho Rodríguez, Las Hermanas Julián, Toña “La Negra”, Luis Alfonso Larraín, La Orquesta de Rafael de Paz, Luis Carlos Meyer, Mariano Mercerón, Juan García Esquivel, Chucho Ferrer, Enrique Jorrín, Emilio B. Rosado, El “Chino” Flores, Pablo Beltrán Ruiz, Orquesta Gamboa Ceballos, Orquesta Antillana de Arturo Nuñes, Margarita Villegas, Moy Domínguez,  entre otros.


Del mismo modo actuó en las tarimas más reconocidas de la época como fueron: La Conga [en República de Cuba], El Waikiki [en Reforma], El Momparnás [entre República de Cuba y 5 de Febrero], El Bagdad [en la calle de Uruguay], en la carpa llamada Petite [que estaba ubicada a un costado del Follies Bergere], en el mismo Follies Bergere, en el Margo, por citar solo algunos, ya que es bien sabido que la vida nocturna de México en aquellos años ( 40, 50, 60) era bastante activa, pues había infinidad de lugares donde las personas se podían divertir.

TONY CAMARGO, a lo largo de su carrera, participó también en cine, radio y varios programas de televisión, en los cuales cautivó con su peculiar estilo a toda la gente asidua a dichos lugares y demás  centros de diversión de la época.

Fue ahí, donde conocieron a los integrantes del conjunto Son Clave de Oro de Pepe Macías “El Tapatío”, que se presentaban en otro cabaret de moda: El Waikiki –en Reforma-. Se reunían en La Conga para ver cantar a Tony, entre ellos estaba Alfonso Espinosa quien –además- formaba parte del grupo de Chucho Rodríguez:

“Él y su papá me recomendaron para trabajar con Chucho Rodríguez en el Momparnás –en República de Cuba y 5 de Febrero-. Un día llegué al ensayo a una prueba y me quedé”.
En ese escenario, compartieron foro con Fernando Fernández y Kiko  Mendivé; más tarde se presentaron en El Bagdag –en la Calle Uruguay-, donde tuvo la oportunidad de conocer al Señor Agustín Lara y a María Félix:
“Estuvieron ahí y pasaron a saludarnos, nos dieron un autógrafo y la señora María –que en paz descanse- me dio un beso en el cachete, muy cariñosos que eran”.

Más tarde, el grupo de Chucho Rodríguez se presentó en una carpa llamada Petite, que estaba ni más ni menos junto al Follies Bergere donde se presentaban Germán Valdés “Tin Tan” y su carnal Marcelo; 

“Tin Tan fue a escucharnos y nos llamó para el Follies; ahí acompañamos al elenco integrado entre otros por: las Hermanas Julián, Toña La Negra; y también teníamos nuestro número en donde cantábamos Beny Moré y un servidor”.

Su aparición en el Follies Bergere fue memorable, en particular el número de “La Llorona Loca”:

“Era un cotorreo; mientras yo cantaba, Beny se disfrazaba de la Llorona y perseguía por el escenario a Tun Tun quien venía directo a saltarme a los brazos, pero como estaba tan pesado hubo más de una ocasión en que lo dejé caer. La gente se reía mucho”.

La temporada en el Folllies para Tony duró seis meses, ya que el maestro Dámaso Pérez Prado, lo invitó a trabajar con él en El Margo –que después se conocería como El Blanquita-; donde tuvo oportunidad de hacer algunas grabaciones y películas:

“Como el maestro se sentía un poco cansado,  se fue a Acapulco a tomar un descanso de dos meses y  pues nos quedamos sin trabajo”.

Era el año de 1952, cuando llega a México procedente de Venezuela el maestro Luis Alfonzo Larraín en busca de Benny Moré para llevarlo a Caracas, sin embargo, el “Bárbaro del Ritmo” se encontraba en La Habana formando una orquesta y con un contrato para ser socio de un club. La suerte sonreía para Tony:

“el maestro Larraín se encontró mis discos, los escuchó y me invitó a ir a Caracas con un contrato de dos meses –uno de ensayo y otro de actuación-, pero nos fue tan bien que me quede 14 meses. Cuando regresé en el 1953, traje algunas canciones entre ellas ‘El Año Viejo’ y otros números que tuvieron igual éxito como: ‘La Bandolera’, ‘El negrito Batey’, ‘La Engañadora’, los cuales grabamos con la orquesta de Rafael de Paz –quien hizo los arreglos- en RCA Víctor. Después de una buena temporada de viajes a Caracas del 52 al 59, regresé al DF”.

EL AÑO VIEJO










 Aún continúa siendo un misterio para el intérprete el éxito el “Año Viejo”, el tremendo éxito de este tema:

“No sé que le encuentra el público a esta canción, pienso que es el arreglo o la música, tal vez la letra que es del colombiano Crescencio Salcedo –que en paz descanse- al que desafortunadamente no tuve el placer de conocerlo. También trabajé con uno de sus paisanos: Luis Carlos Meyer de quien grabé ‘Micaela’ y ‘El Gallo Tuerto’.”

Tony Camargo ha grabado con diferentes disqueras, entre ellas Peerless, Infinito, Orfeón Videovox, etcétera. Pero sin duda alguna la relación más fructífera se dio con RCA Víctor donde grabó como solista acompañado de la Orquesta de Mariano Mercerón, con Juan García Esquivel, Chucho Ferrer, Enrique Jorrín y con el maestro Dámaso Pérez Prado.


FIN DE LA PARTE 1

Redactó para RITMOS DEL CARIBE
Luis Manuel Ávila P.
KARAT